
Manchester United y Real Madrid se han puesto de acuerdo para el traspaso de Cristiano Ronaldo y la culpa la tienen 94 millones de euros (más las comisiones, que no son pocas). De entrada me parece carísimo, hablamos de cifras tan astronómicas que yo particularmente me pierdo. Pero supongo que si hay alguien que valga tanto dinero, que lo dudo, es el portugués. Por ser uno de los mejores futbolistas del mundo y por su valor mediático. Aún así me tiene algo intranquilo el exagerado dineral que está pagando el Madrid, que no Florentino. Pese a que confío en la habilidad económica del nuevo presidente no puedo evitar ciertas dudas en tiempos de crisis en los que muchas grandes empresas (que controlarán tanto o más que el Tito Flo el tema de la economía) se han venido abajo. Dudas sobre si no es demasiado grande la deuda en que se mete el club por las prisas del "hacer en un año lo que en tres". Dudas sobre si realmente los ingresos que produzcan estos fichajes vayan a superar en poco tiempo el dinero invertido, que es muchísimo. El mercado desde luego se ha animado en poco tiempo, y eso afecta a todo el mundo del fútbol, este verano habrá muchos movimientos.
El de Cristiano Ronaldo me parece objetivamente (ojo a la contradicción) un fichaje magnífico. Como digo, seguramente es el mejor del mundo tanto futbolísticamente como mediáticamente. Es el más galáctico de todos los galácticos, en todos los sentidos. Pero pese a que he tenido mucho tiempo, no me hago a la idea de que uno de los jugadores que más odio vaya a ser la estrella de mi equipo, no sé cómo afrontarlo. No sé si conseguirá convencerme con el tiempo, ya lo han hecho otros que tampoco me gustaban cuando llegaron y con los que acabé cambiando de idea, pero lo cierto es que Cristiano Ronaldo me cae demasiado mal, y no le valdrá con marcar muchos goles.
Florentino, que no prometió nombres (tampoco lo necesitó), ha traído en diez días lo que Calderón prometió durante años. Y lo ha hecho por su habilidad negociadora y la credibilidad que ofrece su persona, algo de lo que carecía Don Ramón, quien debe de estar escondido en un búnker, por mucho que presumiera de que Cristiano vendría gracias a él. En todo caso lo hace por su culpa. Florentino ya ha traído a dos grandes jugadores y eso está muy bien, y hay quien dice que el próximo será Villa, lo cual me parece magnífico, pero aún faltan puestos por reforzar que son igual de importantes o más, como el lateral izquierdo, el central o el medio centro de creación. Sé que hay tiempo y que el mercado acaba de empezar, pero me molesta escuchar que Clichy es muy caro por 17 millones y por eso se va a por Marcano por 6. Equilibrio es lo que se necesita, y si se gastan 160 millones en dos jugadores de ataque, no se puede pretender gastar sólo 6 en defensa y en un jugador que está demasiado verde. No está todo hecho, queda trabajo por hacer en el tema de refuerzos y, sobre todo, hay que dar muchas bajas difíciles.
Por cierto, que Kaká parece que quiere el dorsal 18. Espero que no le dejen, alguien debería contarle la maldición que existe en el Madrid con ese número. Por un lado puede que sea bueno que Kaká, sobre el que no parece haber ninguna duda, afronte el reto de cargarse la maldición, pero si es ella la que puede con el brasileño y al poco tiempo se lesiona de gravedad su inversión podría afectar demasiado al Madrid. Yo no arriesgaría y, sin duda, retiraría ya ese maldito número de una vez.
En el mundo del fútbol, son muchos los jugadores supersticiosos. Los hay que tienen un cierto ritual que realizan antes del partido, los que no se desprenden jamás de sus amuletos o los que apuestan siempre por un dorsal para su camiseta. ¿Quién no recuerda el 1+8 que eligió Zamorano para no abandonar su 9 al cedérselo a Ronaldo a su llegada al Inter? Pues precisamente de superstición y del número 18 quería hablar hoy. La superstición es mía en este caso, al menos de momento. Y el número 18, se refiere al dorsal del Real Madrid, que es para mí desde hace unos años un número maldito en el Real Madrid.